PADRES SUBSIDIARIOS Y “PADRE” SUBSIDIADO

Publicado en Tres Puntos

Finalmente estalló el escándalo. ¿Sorpresa? O no tanto…Más allá de lo que la justicia determine, la situación del Padre Grassi y la de los niños que a él acuden da para pensar en al menos dos direcciones. La primera es el lugar del padre. El que ocupa el padre Grassi y el que dejan desocupado los padres de los “hijos” del sacerdote. La segunda es la relación con los medios y los “sponsors”.
Porque bien puede ocurrir que nada pudiera probarse respecto al “abuso” denunciado. O que se trate de un “complot”. Y que la integridad moral del sacerdote quede a salvo. Pero entiendo que la ocasión pone sobre el tapete otro tipo de abuso, menos denunciado. Un abuso ético en relación con el lugar del padre, de los padres. El nombre de pila del sacerdote, incluso su carácter de cura, o párroco están eclipsados. Julio César Grassi es el “Padre Grassi”, ese es su nombre público, el personaje al que le ha prestado cuerpo, su cuerpo.
Este personaje ha construído un “imperio” y él, nada menos que Julio César ha sido, en ese reino, el único padre. Una especie de protopadre que, respetuoso de un anacrónico celibato, termina sospechado de gozar de los niños, no de las mujeres.
En un relato completamente verosímil, que la justicia dirá si es verdadero, uno de los jóvenes denunciantes dice que èl le dijo que: ”como yo no tenía padre, él me quería explicar como era la vida”.
Desposeer a los campesinos de sus tierras y convertirlos en obreros que sólo pueden vender su fuerza de trabajo fue un efecto del pasaje del feudalismo a la economía capitalista. En su fase actual, la desocupación masiva genera padres que ya no pueden sostener ni sus lugares ni a sus familias. Y los hijos son entregados para que se críen, eduquen, funden como ciudadanos de bien en Fundaciones diversas. Otros padres, otros linajes, otras enseñanzas de vida. Esto es lo perverso. Las Fundaciones sólo son a puntada final, paliativa, de este entramado .
¿Porqué son Fundaciones las que se ocupan del tema?. ¿Porqué no, por ejemplo Asociaciones civiles sin fines de lucro, base jurídica de la ONG? ¿Porqué no el Estado?
Para algunas lógicas cualquier medio es válido para “ayudar” a estas fundaciones. En las Asociaciones Civiles todos opinan, en las Fundaciones hay Directores. Cavallo, responsable de que el empleo en la Argentina sea insignificante, contribuyó significativamente con casi 5 millones de dólares-pesos del Estado en un acto que puede parecer fundado en la solidaridad, pero que termina confundido con la caridad.
Lo que se ha perdido en las ùltimas décadas es la noción de políticas de integración. Modos de plena participación de los ciudadanos en niveles de decisión que hacen a aspectos relevantes de la vida común. Privatizaciones y desmantelamientos varios mediante, lo que se construyo como alternativa son dispositivos de reinserción social. Perdida la integración plena, la inserción es una manera frágil de estar “colgado” de algún pasamanos para no caerse de un “tren” cuyos maquinistas aceleran sin mirar cuantos pasajeros pueden pagar el boleto ni discutir con ellos el destino que les reserva el viaje.
Tan frágil es actualmente el lugar de muchos padres que en tanto jefes de hogar deben ser subsidiados. El subsidio refleja un aspecto simbólico y no únicamente económico. Deben ser subsidiados porque una economía excluyente los considera subsidiarios. Ciertas paternidades dependen de subsidios que tienden un velo amortiguador sobre las carencias de una integración social plena. Desde ellos Julio César construyó su reino subsidiado, reino vidriera, donde él era el único padre.
Las instituciones y dispositivos que intervienen en situaciones de desamparo suelen trabajar silenciosamente. Algunas recurren a los medios ante la desidia, para obtener medios. Pero no los habitan, no se convierten en personajes mediáticos, no se quedan allì. ¿Què “hambre” los cristaliza en esos lugares donde terminan ofreciendo sus fundaciones para “lavar” culpas o blanquear almas? ¿Fama?¿Trascendencia? En cualquier caso es algo màs que el hambre de los niños..
Los medios se convirtieron en un lugar que generaba una redistribución caritativa de bienes y culpas ante la distribución de la riqueza cada vez màs concentrada producto de la economía neoliberal. Dicen que el camino del infierno està empedrado de buenas intenciones. Ellas no bastan. Los niños desposeìdos de padre por miseria, desocupación o exclusión social son, han sido, pueden llegar a ser plásticamente, los bloques que construyen un imperio. Un imperio que estalló, recordando a su César que, màs allà de que quieran embarrarlo, también él es, bíblicamente, de barro.

Fuente de la imagen: Flickr