El Mito del niño bipolar

5152864862_2aee016281_z

Para el pensamiento moderno, el de la ciencia y el del individuo común, la verdad es entendida como objetividad y ésta es siempre mensurable sin necesidad de interrogarse acerca de esta objetividad.” Para lograr este ideal se hace necesario suprimir la condición de sujeto y transformarlo en objeto de conocimiento. Reducida a hechos físicos mensurables la subjetividad se convierte en un “qué”. A esta práctica objetivante le cabe el nombre de desubjetivación. Si la singularidad de la vida y la historia son desestimadas y la palabra decae en su función de intermediación con los otros y consigo mismo, lo que se borra es el sujeto de la experiencia, ese “quien” cuya interrogación y responsabilidad pasan a ser reemplazadas por el funcionamiento de un cerebro. Un “que” que no es capaz de responder sobre sus motivaciones. Ni sobre sus misterios.

Se puede leer un fragmento en PDF.